Lo que viviste en el pasado sigue afectando tu presente. El trauma no es lo que te ocurrió, sino lo que quedó dentro de ti. En terapia trabajamos juntas para integrarlo y liberarte de su peso. Primera sesión gratuita.
Entender el problema
El trauma no es solo el resultado de eventos extremos como accidentes o catástrofes. Existe también el trauma de desarrollo o trauma relacional, que surge de experiencias acumuladas durante la infancia: negligencia emocional, vínculos inseguros, crítica constante, ausencia de figuras de cuidado estables, o situaciones de abuso.
Lo que tiene en común toda experiencia traumática es que desbordó los recursos de la persona en ese momento y no pudo ser procesada completamente. El recuerdo queda almacenado de una forma diferente al resto, activándose en el presente como si la amenaza siguiera ahí.
El trauma no es una debilidad. Es una respuesta del sistema nervioso que hizo lo que pudo para protegerte. La terapia no consiste en borrar lo que pasó, sino en ayudar al sistema a completar ese proceso de integración que quedó interrumpido.
Señales de que el trauma puede estar afectándote
El trauma se manifiesta de formas muy distintas, a veces sin que la persona lo conecte con experiencias del pasado:
Respuestas emocionales intensas ante situaciones cotidianas que no parecen justificarlo
Repetir los mismos tipos de relaciones o situaciones una y otra vez sin saber por qué
Sensación de no estar del todo presente, dificultad para sentir, distanciamiento emocional
Imágenes, sensaciones o emociones del pasado que irrumpen en el presente
Mi forma de trabajar
Antes de abordar el material traumático, trabajamos juntas en construir recursos de regulación y estabilidad. La seguridad en la relación terapéutica es la base de todo el proceso.
A tu ritmo y sin forzar nada, empezamos a explorar los patrones, las creencias y las experiencias que siguen activas. No hace falta revivir el trauma para trabajarlo.
Usando herramientas del enfoque integrador — trabajo con partes, perspectiva de apego, técnicas somáticas — ayudamos al sistema nervioso a completar lo que quedó interrumpido.
Trabajamos el presente: relaciones, límites, autoestima y vida cotidiana. El objetivo es que el pasado deje de dirigir tu presente.
Por qué online
Mi formación específica en trauma y apego (Máster en Psicoterapia Integradora, Trauma y Apego) me permite combinar distintas herramientas según lo que cada persona necesita: trabajo cognitivo para abordar las creencias, perspectiva somática para atender cómo el trauma vive en el cuerpo, y trabajo de partes para integrar las distintas facetas de la experiencia.
No creo en un método único para el trauma porque cada historia es única. Lo que sí sé es que el proceso requiere tiempo, un ritmo propio y un espacio donde sentirse completamente segura.
Preguntas frecuentes
Otras especialidades
Los problemas emocionales raramente vienen solos. Explora otras áreas en las que puedo acompañarte.
Primera sesión gratuita
No tienes que seguir cargando con eso sola. Podemos trabajarlo juntas, a tu ritmo.